Durante la emergencia del coronavirus algunos empresarios lograron venderle millones al Estado, principalmente en productos relacionados a salud. Sipro, S.A., una empresa que se dedica a comercializar aparatos electrónicos, ha vendido Q12 millones durante este año en mascarillas y otros productos, siendo su principalmente cliente el Ministerio de Salud.

A un inicio de la pandemia, Sipro, S.A. no contaba con los permisos para vender los insumos médicos y aun así la cartera le compró. La sociedad anónima es propiedad de Alan Manuel Mejía Romero amigo cercano de Alejandro Eduardo Giammattei Cáceres, hijo del presidente Alejandro Giammattei Falla.

El dueño de Sipro, S.A., Alan Manuel Mejía Romero (círculo azul) es amigo de Alejandro Eduardo Giammattei Cáceres, hijo del presidente (círculo rojo).

Sipro, S.A. fue inscrita en Registro Mercantil con el expediente 23146-2009, registro 82414, folio 81 y libro 176, y su objeto, según la patente de comercio, es el siguiente: realizar todos los actos y contratos referentes al ramo de las actividades artísticas, dentro de ellos, la presentación de todo tipo de otras actividades licitas afines, conexas o relacionadas directa o indirectamente, necesarias o convenientes para el desarrollo de sus fines.

La empresa fue fundada por los hermanos Alan Manuel Mejía Romero y Velveth Marisol Mejía Romero. Ha tenido como representantes legales a Óscar Ely Guillermo Hidalgo Chávez, María del Rosario Rodríguez Gaitán De Polanco, Jesús Abigahil Gallegos Mayorga y la actual es Jessyca Donaji Ortega Duff.

El acta constitutiva de la empresa fue elaborada por la notaria Hilda Jannette González Donado, señalada por la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) de reunirse con el operador político Gustavo Alejos, ya que busca ser magistrada de Corte de Apelaciones.

En mayo, en su página web Sipro, S.A. se describía como una empresa dedicada a la asesoría y venta de equipos de alta gama para la producción de eventos e instalaciones fijas. Sin embargo, en plena crisis sanitaria, la empresa cambio su giro de negocios y empezó a vender insumos hospitalarios. Ahora en su portal web explican que venden equipo de bioseguridad como mascarillas, guantes, zapatones, caretas, lentes protectores, batas, trajes de bioseguridad y termómetros.

La empresa se ubica en la 2 avenida 13-35 ofibodega los almendros, zona 17 y comparte oficinas con Blessure, empresa dedicada al montaje de eventos, alquiler de audio, iluminación y pantallas. Alan Manuel Mejía Romero, ha sido representante legal y gerente de ambas. Blessure también ha sido proveedor del Estado por Q1.7 millones del 2011 a 2015, sobre todo alquilando equipos de sonido.

En la sede de Sipro, S.A. opera la empresa Blessure, vinculada a Alan Manuel Mejía Romero.

Amistad con el hijo del presidente

Alan Manuel Mejía Romero, dueño de Sipro, S.A, y Alejandro Eduardo Giammattei Cáceres se conocen desde hace más de ocho años y su amistad empezó luego de asistir a una reunión de amigos en común a donde ambos fueron invitados.

Han realizado varios viajes juntos al extranjero y uno de los más recientes fue a Las Vegas, Estados Unidos en noviembre de 2019 con otro grupo de personas, según confirmaron varias fuentes consultadas. Vox Populi y Artículo 35 tuvieron acceso a varias imágenes en las que se demuestra la cercanía entre ambos y acá se las presentamos.

Un negocio millonario en medio de la pandemia

El 13 de abril fue la primera venta que Sipro, S.A. hizo al Estado. Su cliente fue la Municipalidad de Antigua Guatemala y a la que le vendió 2 mil 500 mascarillas quirúrgicas por Q17 mil 500. De esa fecha a la actualidad, tiene un registro de 142 ventas por un monto de Q12 millones 27 mil 726.

El principal cliente de la sociedad anónima es el Ministerio de Salud, institución a la que le ha vendido Q9 millones 104 mil 275 (en 80 concursos) y en segundo lugar se encuentra el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social por Q1 millón 529 mil 255 (en 36 concursos).

La empresa empezó a vender al Estado insumos médicos sin tener la licencia sanitaria y las anteriores autoridades del Ministerio de Salud no hicieron algo al respecto. Sipro, S.A. obtuvo su permiso sanitario el 26 de mayo de 2020, pero antes, ya había hecho 27 ventas a diferentes unidades ejecutoras de salud por un monto de Q1 millón 846 mil.

La falta de licencia sanitaria quedó evidenciada por la misma cartera de salud. El pasado 8 de mayo ese ministerio subió a Guatecompras un concurso para la compra de 2 millones 200 mil mascarillas quirúrgicas, según el número de NOG 12549045. Pero este fue anulado porque ninguno de los oferentes cumplió con los documentos y especificaciones técnicas.

La encargada del Ministerio de supervisar la licitación fue Wendy Paola Zambrano Bonilla de Ramírez, quien señaló en el acta 67-2020, de fecha 19 de mayo, que la empresa Sipro, S.A. fue descartada porque no presentó licencia sanitaria, inscripción sanitaria y porque la autorización de distribución otorgada no está vigente.

En mayo pasado, el Ministerio de Salud rechazó una oferta de Sipro, S.A por no tener licencia sanitaria, sin embargo, algunos hospitales y áreas de salud del propio ministerio ya habían comprado a esa empresa.

El 28 de mayo, el jefe de compras del Hospital de Especialidades Rodolfo Robles, Joel Rolando Díaz Reyes, adjudicó a través del acta 038-2020 la compra de 25 mil mascarillas KN95 por Q599 mil 760 a la empresa Sipro, S.A.

En dicho concurso participaron cinco empresas más que presentaron ofertas con montos superiores, motivo por el cual fueron rechazadas. En el acta se detalla que Sipro, S.A. cumplió con los requisitos y especificaciones técnicas establecidas en las bases del concurso.

Sin embargo, el 9 de junio, el mismo jefe de compras, Joel Rolando Díaz Reyes envío una carta a la encargada de compras directas del hospital, Mary de León en donde solicita que el concurso sea anulado porque ningún proveedor presentó la documentación completa y muestras de las mascarillas en los tiempos requeridos.

Se revisó la oferta presentada por Sipro, S.A. para ese concurso que, fue habilitado el 12 de mayo, y no presentaron la licencia sanitaria y registro sanitario que exigía el hospital, únicamente presentaron la solicitud de la licencia al Ministerio de Salud.

Para recibir contratos y participar en concursos, Sipro, S.A. presentaba la solicitud de licencia sanitaria porque aún no tenía el permiso que le daba autorización para vender al Estado. Los directores de los hospitales y áreas de salud son los responsables de avalar esas compras sin existir los documentos de respaldo.

Los hospitales que la compraron a Sipro, S.A sin tener licencia sanitaria son: Hospital General San Juan de Dios, Hospital Nacional de Amatitlán, Hospital Nacional de Chiquimula, Hospital Nacional de San Marcos, Hospital Nacional de Escuintla, Hospital Distrital de Poptún en Petén y Hospital Distrital de Quiché. También las áreas de salud de Izabal, Chimaltenango y Quiché.

Las ventas de Sipro, S.A.  al Estado en productos electrónicos del 2013 al 2019 suman Q4,882,016. En 2018, le vendió a la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala (CDAG) la pantalla para el Estadio Nacional Teodoro Palacios Flores Guamuch por Q2 mil 450 mil 194. Sin embargo, con la llegada del coronavirus en seis meses del 2020 casi triplicaron las ventas que tuvieron en siete años.



Marvin Del Cid
Marvin Del Cid

Periodista especializado en investigación y temas políticos. Formó parte de Prensa Libre y coordinó el equipo de investigación de elPeriódico. Además, fue jefe del área digital de noticias de Emisoras Unidas y estuvo a cargo del área de investigacion en TV Azteca Guatemala.

Sonny Figueroa
Sonny Figueroa

Periodista en medios radiales y escritos. Es colaborador para la agencia de noticias Associated Press -AP-. Además, ha hecho investigaciones para los medios: No-Ficción, Nuestro Diario, Soy502, y Diario La Hora. En 2017, fundó Vox Populi, un proyecto que promueve el periodismo de investigación.

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