La presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Rosa Mariella Josabeth Rivera Acevedo, autorizó la contratación de Jairo Alberto Toruño Flores como chef de los cinco magistrados titulares para prepararles desayunos y almuerzos, un beneficio del que también gozan algunos asesores de estos funcionarios.
Rivera Acevedo devenga un salario mensual de Q79 mil. Por su parte, Roberto Estuardo Morales Gómez, Karin Virginia Romero Figueroa, Quelvin Otoniel Jiménez Villalta y Mario Alexander Velásquez Pérez perciben Q67 mil mensuales cada uno desde que asumieron sus cargos el 25 de marzo pasado.
Las libras de Culotte a Q100, lomito a Q126, salmón a Q85, camarón a Q130, carne molida de pavo a Q84, mientras que el jamón de salmón a Q29 los 100 gramos (equivalentes a casi Q145 por la libra) forman parte del menú que se prepara para los magistrados.
El uso de recursos provenientes de los contribuyentes para financiar privilegios dentro de una institución clave para la democracia vuelve a poner sobre la mesa una pregunta inevitable: ¿hasta dónde llegan los abusos del poder cuando quienes administran los recursos públicos olvidan que están al servicio de la ciudadanía y no de sus propios lujos?

Sonny Figueroa
sonnyfigueroa@voxpopuliguate.com
Artículos de Sonny Figueroa

Marvin Del Cid marvindelcid@voxpopuliguate.com
Artículos de Marvin Del Cid
En los pisos cuarto y quinto del edificio central del Tribunal Supremo Electoral (TSE) se encuentran los despachos de los cinco magistrados. En el quinto también funciona una cocina exclusiva para su servicio, un privilegio heredado de administraciones anteriores.
La ubicación no es casual. La cocina fue instalada precisamente en esa área, lejos del acceso habitual de periodistas y visitantes, evitando así el escrutinio público sobre uno de los beneficios que disfrutan los magistrados.
El contraste resulta inevitable: mientras los magistrados gozan de comodidades especiales dentro de sus oficinas, su llegada al cargo no es producto del voto ciudadano, sino de negociaciones políticas que se desarrollan tras bambalinas en el Congreso de la República. Una vez más, los beneficios del poder parecen reservarse para una élite burocrática que opera lejos de la mirada de quienes pagan la factura.
La contratación de un chef para los magistrados del TSE no solo evidencia un uso cuestionable de los recursos públicos, sino también la lógica de privilegios que durante años ha caracterizado a buena parte de la burocracia estatal.
Mientras la población enfrenta carencias y demanda instituciones eficientes, algunos funcionarios convierten las entidades públicas en espacios para satisfacer caprichos personales.
La actual magistrada presidenta del TSE se aburrió de la comida que le servían las cocineras y decidió contratar a una persona como chef personal de los magistrados, como si el salario que devengan les fuera insuficiente para cubrir su alimentación.
Incluso, las cocineras no aparecen en los registros del TSE con esa función, sino como personal técnico, con lo que se buscan esconder los verdaderos gastos de la institución.
Vox Populi confirmó que el ente electoral gastó, en 35 días, un total de Q5 mil 647 en la compra de lomito, culotte prime, salmón, camarón, chorizo argentino, costilla de res y filetes de pollo que son parte de los “gustitos de los magistrados”, como reza un dicho común.
La contratación de Jairo Alberto Toruño Flores fue justificada bajo el argumento de “garantizar la preparación de los alimentos”. Sin embargo, los documentos obtenidos por Vox Populi revelan que la plaza va mucho más allá de funciones básicas de cocina, pues incluye responsabilidades como “innovación gastronómica” y “planificación de menús”, un gusto personal financiado con recursos públicos para atender las exigencias culinarias de los magistrados.

Mientras miles de guatemaltecos enfrentan dificultades económicas y exigen instituciones eficientes y transparentes, algunos funcionarios parecen más preocupados por garantizarse comodidades personales con recursos públicos.
En el contrato administrativo número CJA-107-2026 firmado por el secretario general en funciones, Pablo René Portocarrero Marroquín, a Toruño Flores se le asignan como actividades mensuales “apoyar en diseñar menús diarios, semanales o de eventos especiales, considerando balance nutricional, costos y preferencias de los comensales; apoyar en la elaboración de platos principales, guarniciones y postres, asegurando calidad, sabor y presentación; y proponer nuevas recetas, técnicas y presentaciones para mejorar la oferta culinaria”.
Según fuente del TSE los actuales magistrados al igual que los anteriores son exigentes con el tema de la comida que les sirve y si no lo hacen como ellos quieren, pueden llegar sanciones.
Toruño Flores fue contratado bajo el renglón 029 y percibirá mensualmente Q13 mil de junio a diciembre del presente año. Su contrato, como se anticipó líneas arriba, fue avalado por la magistrada Rosa Mariella Josabeth Rivera Acevedo mediante la resolución del despacho presidencial 77-2026.
Culotte, lomito y salmón para los magistrados
Mientras miles de personas subsisten en el día el día con menos incluso del salario mínimo establecido en promedio en Q4 mil mensuales, el TSE no escatima recursos para contratar a las personas que le hacen la comida a los magistrados, sino que además los derrocha en la compra de insumos para los desayunos y almuerzos.
Vox Populi verificó que, del 19 de mayo al 23 de junio, es decir en 35 días, el ente electoral gastó Q5 mil 647 en cortes finos de carnes: lomito y culotte prime, además de camarón, salmón, chorizo argentino, carne molida magra, filete de pollo y costillas de res y de cerdo.
Las libras de Culotte a Q100, lomito a Q126, salmón a Q85, camarón a Q130, carne molida de pavo a Q84, mientras que el jamón de salmón a Q29 los 100 gramos (equivalentes a casi Q145 por la libra) adquiridos en la Pecuaria Exportadora S.A., de nombre comercial Procasa, y en Meat House, en su tienda del edificio Roque, en Ciudad Nueva, zona 2.
Factura de supermercados La Torre y Walmart por la compra de frutas, vegetales, pastas, gaseosas, almíbares, frijoles enlatados, galletas, pan y otros productos para el consumo de los cinco magistrados, sumando un monto de Q7 mil 999, fueron revisadas por este medio para la constatación de datos.
Los magistrados tampoco consumen cualquier tipo de pollo. En su despensa se incluyen separaditos de pechuga de pollo y costilla de res, por un valor de Q34 y Q65 la libra, respectivamente.


El chef debe preparar cada platillo con aceite de oliva, porque, según una fuente del TSE, la magistrada presidenta es especialmente exigente con la comida. «Si no está a la temperatura y término de cocción que le gusta, se molesta. Y cuidadito si faltan las tortillas», relató la fuente.
Otra de las funciones del chef es coordinar a todo el personal de cocina, quienes lo apoyan en la elaboración de platos principales, guarniciones y postres, pero además en garantizar la calidad de los ingredientes, según su contrato.`
En el menú tampoco puede faltar el chile chiltepe con cilantro y limón, el toque indispensable para que los magistrados disfruten de la mesa con todas las comodidades.
Y como todo banquete merece un cierre a la altura, el presupuesto, obviamente, cubre los postres. Entre las compras figuran uvas, berries y otros frutos destinados a completar los almuerzos de los funcionarios.
Si la comida les cae mal, también en la despensa se incluyen sales orales y sueros.







