No van a seleccionar a los mejores magistrados

0

Por Allan Jurado

Escribiendo en Vox Populi

redaccion@voxpopuliguate.com

La selección de las altas cortes de nuestro país es un proceso de suma importancia porque no afecta, solamente, el funcionamiento de estas, sino que afecta a todo el poder judicial como consecuencia de la influencia que estas autoridades pueden tener sobre los jueces de menor jerarquía a través de decisiones sobre los nombramientos, sistemas de evaluación y regímenes disciplinarios, por lo que, en definitiva, el que tiene el poder sobre las altas cortes tiene el poder sobre todo el aparato de justicia del país y por esta razón es que los distintos grupos de poder gastan tantos esfuerzos en ello.

Ante el tortuoso proceso de selección en que nos encontramos, por parte del Congreso de la República, de los magistrados para las Cortes de Apelaciones y la Corte Suprema de Justicia es indudable que, lastimosamente, no seleccionaremos a los mejores y eso es sumamente preocupante porque el poder judicial cumple una de las funciones más importantes en una democracia, que no es otra que el control de constitucionalidad y legalidad sobre los actos del gobierno central, pero este control solamente se puede ejercer adecuadamente cuando existe una verdadera independencia judicial, por lo que, si queremos vivir en un estado democrático de derecho debemos garantizar a toda costa la independencia del poder judicial.

No seleccionaremos a los mejores porque los poderes políticos de turno tienen una injerencia total en el nombramiento de los magistrados, ya que han cooptado los distintos órganos que integran las comisiones de postulaciones, por lo que, estos terminan eligiendo a los magistrados “amigos” o “de confianza” de los que los pusieron en esos cargos, es decir de sus jefes, todo esto para garantizarse impunidad, razón por la cual, evidentemente, el tráfico de influencias y la corrupción continuarán igual como hasta el día de hoy.

Si bien Gustavo Alejos es el personaje más visible de entre los grupos de poder que han cooptado las comisiones de postulaciones, sería ilusorio pensar que es el único, pues hay varios grupos más que tienen una fuerte injerencia y que han estado allí por décadas.

Desafortunadamente, casi todos los diputados tienen instrucciones por quién votar, por esa razón es que en el palacio legislativo no se están discutiendo los logros profesionales y académicos de los abogados propuestos.

No sé ustedes, pero yo al único diputado que he visto hacer ese ejercicio es a Aníbal Samayoa -del partido humanista-, y si bien creo que no ha de ser el único, desdichadamente, estoy seguro de que me sobran los dedos de las manos para contar a los diputados que están haciendo un análisis a conciencia, por lo que, invito al diputado Samayoa a no desanimarse y continuar con tan importante labor y ser ejemplo para futuros congresistas.

Mientras no cambiemos el sistema de selección de altas cortes de nuestro país he de garantizarles que seguiremos sin seleccionar a los mejores.

Los procesos de selección de altas cortes son muy diversos a nivel mundial y, sin duda alguna, ninguno es infalible. Quiero hacer énfasis en que no se trata simplemente copiar el modelo de otro país, puesto que no serviría, ya que la realidad de cada sociedad.

Otro factor de suma relevancia es la estabilidad de los magistrados en el cargo, el cual está sumamente ligado con el proceso de destitución de los magistrados y, en este punto en particular, se ha demostrado que el derecho de destituir a un magistrado de una alta corte debería aplicar, exclusivamente, por conductas opuestas a la integridad e independencia de dicha corte, empero, este proceso de destitución debería ser similar al método que se utilizó para su nombramiento, por lo que ninguno debería ser destituido sin que se garantice la oportunidad de que se haga pública la causa que origina su destitución.

Establecer un método de selección de altas cortes es sumamente complejo porque hay que tomar en cuenta una gran cantidad de factores, pero es obligación de todos nosotros, como ciudadanos, comprometernos e involucrarnos en el proceso de discusión para la elaboración de nuestro método idóneo y con esto garantizar la plena vigencia del estado de derecho que tanto anhelamos como sociedad.

En la siguiente columna haré un breve análisis de las ventajas y desventajas de los modelos de selección de altas cortes que han adoptado Estados Unidos y algunos países de Europa y Asia, puesto que considero que este debe ser el punto de partida para una discusión académica y jurídica seria del tema.

______________________

*Sobre el autor: Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales por la Universidad Rafael Landívar, Magister en Gestión Pública y Liderazgo por Escuela de Gobierno (título avalado por Universidad de Occidente) y Doctorando del Doctorado en Derecho Constitucional Internacional de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Ejerce como profesional liberal y es miembro fundador y Director General del Bufete Jurídico Lawyers Group.

Share.

Comments are closed.