El recordado periodista polaco Ryszard Kapuscinski consideraba que “el trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse”.
Aquella sentencia nos recuerda que el ejercicio periodístico tiene límites y que su función no es la de un juez, sino la de un vigilante del interés colectivo que a través de la búsqueda de datos, indicios y huellas de uno o varios hechos de interés público acaba mostrándolos para que la sociedad se vea a sí misma.
En Vox Populi, lo hemos dicho muchas veces, nos propusimos desde nuestro surgimiento hacer periodismo de investigación y no relaciones públicas o propaganda para lavarle la cara a quienes se benefician con el dinero de los impuestos y que por lo tanto deben de rendir cuentas.
En consecuencia, hemos expuesto a funcionarios públicos, diputados, empresarios y estrucutras del crimen organizado que por el hecho de hacer negocios con el Estado deben de someterse ineludiblemente al escrutinio público, lo cual es obvio que les molesta.
En las últimas semanas veníamos documentando una serie de actos sospechosos y nocivos para la salud financiera del Estado que van desde negocios bajo la mesa entre empresarios de la construcción y diputados hasta el grave hecho de ocultar adrede la información de la hacienda pública en el portal Guatecompras, una plataforma digital concebida para transparentar los actos de la administración tal y como lo manda el Artículo 30 de la Constitución: “Publicidad de los actos administrativos. Todos los actos de la administración son públicos. Los interesados tienen derecho a obtener, en cualquier tiempo, informes, copias, reproducciones y certificaciones que soliciten y la exhibición de los expedientes que deseen consultar, salvo que se trate de asuntos militares o diplomáticos de seguridad nacional, o de datos suministrados por particulares bajo garantía de confidencia”.
Nos asalta una legítima suspicacia sobre el ocultamiento de la información en Guatecompras y esto es que estando a pocos meses de finalizar el año y con una baja ejecución presupuestaria, probablemente entre octubre y noviembre próximos se aceleren los negocios con el Estado y quién sabe si no el erario nacional podría sufrir un drenaje hacia intereses proselitistas, tomando en cuenta que en enero se hará la convocatoria a elecciones generales.
A juzgar por la idiosincrasia de la clase empresarial y política nacional, al acercarse el final de un periodo gubernamental no es extraño que deseen llevarse hasta el último centavo que esté a la vista o asegurar puestos clave en la administración pública para seguir medrando del erario nacional.
Y precisamente después de denunciar a las autoridades del Ministerio de Finanzas (Minfin) por la maniobra en Guatecompras ocurre el ataque burdo en contra nuestra que acabó en la detención ilegal de Sonny Figueroa tras un operativo policial ordenado desde algún oscuro rincón.
La intención era nuevamente amedrentar a Marvin Del Cid y a Sonny Figueroa, para posteriormente ver el show mediático de la Policía Nacional Civil (PNC) con el objetivo que le restara credibilidad a ambos periodistas, pero fue lo contrario.
En virtud de la seriedad y el profesionalismo de nuestro trabajo periodístico, las estructuras criminales que se han visto retratadas han intentado socavar nuestra reputación sin lograrlo recurriendo al mercenarismo cibernético, al acoso y a las amenazas anónimas. Y debido a su fracaso rotundo han optado por las escenas policiales, como la de 2020, cuando también se ensañaron contra Sonny Figueroa.
Nada de esto nos extraña, sin embargo, porque indistintamente de que ocurriera en el gobierno de Jimmy Morales, el de Alejandro Giammattei o el de Bernardo Arévalo, la vocación por el dinero mal habido es la misma y las estructuras criminales anquilosadas en el poder son las mismas, con diferentes estúpidos a la cabeza. El actual gobierno convirtió en #MásDeLoMismo.
Por fortuna, no estamos solos.
Numerosas muestras de apoyo recibidas y que agradecemos tras este nuevo ataque contra Vox Populi nos motivan a continuar andando sobre el camino que abrimos con la misión de ir prendiendo las luces para que la sociedad tenga claridad sobre quiénes son los responsables del desfalco de las finanzas públicas que provocan la inseguridad, la violencia, la falta de servicios y el encarecimiento del costo de vida.







